Hola a Todos
Continuando con las fotos fragmentarias, invitamos al estrado a Nona Fernandez con su novela Av. 10 de Julio Huamachuco (2007). Espero disfruten.
Hay dolores y hay también Dolores, que en nada tienen que ver con el dolor común y silvestre del hombre promedio en su vida cotidiana. Prueba a la que nadie se quiere ver expuesto, pero al que le toca le toca, como todo. Y por eso, cuando se instala en la cabeza, cada cual inventa sus propios métodos para poder soportarlo mejor. Algunos por ejemplo, van de paseo a 10 de Julio.
Muchas gracias a Javiera.
Gracias a Pilar Salazar por la diagramación de esta entrada y por su apoyo en general. (www.styleweb.cl)
Continuando con las fotos fragmentarias, invitamos al estrado a Nona Fernandez con su novela Av. 10 de Julio Huamachuco (2007). Espero disfruten.
Hay dolores y hay también Dolores, que en nada tienen que ver con el dolor común y silvestre del hombre promedio en su vida cotidiana. Prueba a la que nadie se quiere ver expuesto, pero al que le toca le toca, como todo. Y por eso, cuando se instala en la cabeza, cada cual inventa sus propios métodos para poder soportarlo mejor. Algunos por ejemplo, van de paseo a 10 de Julio.
Muchas gracias a Javiera.
Gracias a Pilar Salazar por la diagramación de esta entrada y por su apoyo en general. (www.styleweb.cl)
Gracias!! :)
"Los muertos viven. Mi furgón es una prueba de eso.
He rearmado su esqueleto a punta de voluntad rastreando cada una de sus piezas como un buitre.
....
Max lo vio y colgó el teléfono de golpe.
Vi su cara retrayéndose en una mueca extraña.
La barbilla le tiritaba casi imperceptiblemente.
-¿Qué es eso?
-Tu sabes lo que es.
-¿Y es…? ¿Es?
Yo asentí con la cabeza.
Max se acercó lentamente sin dejar de mirarlo. Seguro que los niños y sus risas y sus gritos también le penaron en
ese momento.
-¿De… dónde lo sacaste?
-De una tienda de Diez de Julio Huamachuco.
El Palacio del repuesto, se llama.
-Pero como llegó ahí.
-No sé.
Max hizo el intento de tomarlo, pero antes de que sus dedos lo tocaran se arrepintió, como si el manubrio pudiera haber dado un salto para atacarlo. Max volvió al teléfono de un solo movimiento.
-Voy a llamar a la doctora.
-No quiero a la doctora.
-Me importa una hueva, la voy a llamar igual.
-¡No quiero doctoras ni pastillas ni terapia!
¡Sólo quiero rearmar ese furgón!
¿Te cuesta tanto entenderlo?"
-No quiero a la doctora.
-Me importa una hueva, la voy a llamar igual.
-¡No quiero doctoras ni pastillas ni terapia!
¡Sólo quiero rearmar ese furgón!
¿Te cuesta tanto entenderlo?"
FIN








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